martes, 14 de agosto de 2018

Ayer fue el día del zurdo

Hoy en una sociedad que gradualmente acepta más la diversidad en general, y tiene inculcados valores distintos al pasado, aún es normal escuchar cosas como "por suerte te lastimaste la mano izquierda y no la derecha", o "¡Wow! ¡Escribís con la otra mano!"...
También es habitual ver mesas solo para diestros. Por algún motivo, la gente que usa mesas, ¡son todos diestros! Un estudio revela que el 100% de la gente que usa mesas es diestra...!!
Disponer de tijeras para diestros únicamente... Y que la gente diga "nah, no sabés usar la tijera", cuando ignoran que el filo está al revés. Lo que es peor, es aprender a usar tijeras con la mano derecha, pero como es esa tu mano inhábil, nunca podrás usarlas igual de bien que "el común de la gente".
Es rutina no poder comer comida en lata sólo, pues los abrelatas están "hechos al revés"... usar bolígrafos con tinta que seca lento (te manchás toda la mano), ir a hacer un trámite y ver que la lapicera está atada con una soguita... en el lado izquierdo... ¡NO SE PUEDE USAR ESO, GENTE!
Periódico es también ver que la gente no toma conciencia de que el que está escribiendo a un costado de ellos... puede ser zurdo. ¡Ah! ¡Cierto! Pero el 100% de las personas que usan las mesas son diestros. ¡Me olvidaba! Ver que esa gente no se entera cuando te choca con el codo; piensa que está lidiando con un torpe nada más. Pero el zurdo se sorprende cuando el que escribe hace un esfuerzo por moverse, o bien, cuando el que escribe en su costado es zurdo también.
No puedo evitar recordar esos hermosos momentos cuando uno entra a un restaurant, y antes de pedir la comida, o sentarse y esbozar una sonrisa... debe cambiar de lado el tenedor, el cuchillo, y el vaso. Ah, y la gente a menudo devuelve el vaso a su "lado correcto". DEJAME EL VASO QUIETO.

Por esas cosas en común es que los zurdos formamos una especie de "tribu"; compartir estas hermosas vivencias entre seres igual de deformes es casi tan fructífero como contar viejas anécdotas vividas por un grupo de amigos.
¿Cómo puede ser que el anterior presidente de los Estados Unidos haya vivido toda su vida de esa forma? Pues, todos los zurdos del mundo lo hacen. ¿Cuánto tiempo más que un diestro emplea un zurdo para realizar modificaciones a su entorno con el simple objetivo de lograr interactuar con él de forma correcta?

Aún es incierto el porcentaje de zurdos en el mundo, aunque se estima en un 10%. Lo que quiere decir, una de cada diez personas es zurda. En todo el mundo, esa cifra puede ser escandalosamente alta. ¡Cuantas personas existen que por azar, genética, o lo que sea, usan una mano en lugar de la otra para realizar las mismas tareas que el resto! ¡Y pobre de ellos cuando se encuentre con que el mundo ha decidido redondear 10% de la población a prácticamente 0%! ¡Mesas para todos diestros! No nombro a la ínfima población ambidiestra ya no tienen problema en actuar como diestros. Pero lo que sí nombraré, es que la población que no tiene ninguna mano hábil es mayor a la población ambidiestra.

En un aula, siempre podemos estimar un porcentaje de gente que la va a pasar mal a la hora de escribir. A QUIÉN SE LE OCURRIÓ PENSAR UNA MESA ESPECIALMENTE PARA DIESTROS POR FAVOR.
Lo que encuentro más irritante no es el hecho de que ya existan estas cosas... pues entiendo que es más fácil ignorar a un sector que, después de todo, es mínimo, y ha aprendido a adaptarse a esas y demás adversidades, sino que a la hora de conversar estos temas, de reclamar una mesa diferente, sea uno ignorado, o incluso tratado de inútil, por el simple hecho de que escribe con otra mano.

Repito: en una sociedad como la de estas épocas, que está aprendiendo y tiene incorporada en una gran parte a la diversidad como algo perfectamente normal y natural, resulta muy llamativo que se siga tratando a los zurdos con pensamientos anacrónicos. Parecería que la gente que halla gracioso ver a un zurdo manipulando torpemente una tijera acaba de viajar en el tiempo, y es la misma que en otros años veía perfectamente bien que una mujer recibiera una paliza (¡sólo estoy poniendo un ejemplo al azar que hoy en día es muy recurrente cuando se analiza el cambio de mentalidad!)

Considero que cada uno debería repensar cómo se comporta en torno a este aspecto.

Atentamente,
un zurdo