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jueves, 30 de abril de 2026

Masacrando hábitos

 Es 30 de abril. Cachi-mayo. Me desperté a las 12 del mediodía, como ayer, como las últimas semanas. Llevo 6 años post-pandemia intentando recuperar mis hábitos perdidos, los hábitos que quedaron masacrados en el camino.

El sacudón al sistema fue muy grande. Pese a conservar la homeostasis en mayor o menor medida, estamos observando un período transitorio demasiado largo en proporción a la vida útil promedio del mismo. Y enumero:

  • El foco no es lo que era
  • La creatividad no es lo que era
  • La disciplina no es lo que era
  • Se observa una adicción a estímulos dopaminérgicos en mayor o menor medida según la ocasión
  • El sistema inmunológico se halla empobrecido
  • Y demás...
Luego de una etapa de análisis, determinamos que un elemento muy cercano a la raíz del problema (si no la raíz en sí) es el denominado celular o smartphone. Todo lo que tiene de smart este phone es lo que nosotros dejamos de tener luego de su uso prolongado.

No es del todo descabellado considerar que estamos en una epidemia o pandemia con un mal que, dado lo temprano de su detección y lo lucrativo de su existencia, no es reconocido aún como tal por la sociedad en general. Si bien ya hay sectores que lo reconocen como tal, otros prefieren hacer la vista gorda, o incluso alimentar su consumo.

A mí me recuerda a épocas que no viví (anemoia), en las que se permitía fumar a bordo de los aviones o en los cines. O quizás a los estudios de Marie Curie siendo contaminada por el radio y el polonio (salvando las distancias). Hoy en día, se considera totalmente nocivo el humo del tabaco y está apropiadamente segmentado en todas partes. Aunque debería estar prohibido por completo pero bueno, ya llegaremos ahí. Pienso que en unos años, el celular se vería sometido a tratamientos similares. Ya comenzamos con las prohibiciones (acertadas) en las escuelas, pero todavía lo vivimos demasiado naturalmente en nuestra vida cotidiana.

Ahí es cuando entra la disciplina de cada uno. Aunque, como cualquier adicción, es muy difícil de combatir por cuenta propia. El cerebro siempre buscará la forma de convencernos de que debemos continuar con el hábito nocivo, aún a sabiendas de que lo está arruinando por dentro y por fuera.

En mi caso, no considero que sea algo tan preocupante, aunque me preocupa. Especialmente, porque nunca en mi vida tuve problemas que ahora estoy teniendo de repente. Considero esto el resultado de un cóctel perfecto: aislamiento en la pandemia, liberación post-pandémica con desregulación social, pérdida del esquema dopamínico tradicional, abuso de la virtualidad, sobrecarga del entorno doméstico, y termina de detonar con el boom de los videos cortos y, encima, el surgimiento y explosión descontrolada de la inteligencia artificial.

Estamos viviendo una novela genérica de ciencia ficción distópica, pero con los detalles menos espectaculares que los autores omiten (porque nunca se los esperaron, tal vez).

Doy ejemplos:

El aislamiento en la pandemia nos rompió el bicho social, y muchos de nuestros hábitos de años.
La liberación post-pandémica nos empezó a reconstruir el bicho social, pero de forma desregulada. Empezamos a hacer muchísimas cosas que no habríamos hecho nunca, por mera abstinencia.
Incluso, algunas cosas fueron actividades de las cuales nos habíamos privado siempre; sea por miedo, por desconocimiento, por pereza, o por otras razones. Muchas de estas cosas ampliaron considerablemente nuestro esquema dopaminérgico: hicimos algo que nos trajo cantidades inauditas y nunca antes vistas de placer. En mi caso, fueron tal vez las fiestas.

Hago una pausa en este tema porque es fácil de graficar, y luego sigo:

Esquema dopaminérgico tradicional:

|----------| (el primer | es lo más aburrido, el segundo | lo más divertido)

Esquema dopaminérgico post-pandemia:

|----------|-------------------------------------| (el primer | es lo más aburrido, el segundo | lo más divertido tradicionalmente, el tercer | lo más divertido post-pandemia)

Se observa que nuestro máximo en el esquema tradicional ahora cae dentro de lo más aburrido en el esquema actualizado. El problema es que todas, literalmente todas las tareas o actividades que conocemos caen en este esquema. Eso incluye a las actividades necesarias para, por ejemplo, el mantenimiento de la higiene o el orden doméstico. Ahora, son más aburridas que nunca. Y al conocer la nueva droguita, intentaremos evitarlas lo más posible.

Vuelvo a los ejemplos:

Estudiar era factible. Trabajar varias horas era factible. Ahora ya no es factible.
Nuestra cama era un lugar de descanso, de reposo, a lo sumo (y habitualmente repudiado), un lugar de ocio para leer un rato. Ahora, es además de todo eso, nuestra universidad o escuela, nuestro trabajo, nuestro todo. En inglés algunos dicen que "bedroom is allroom" ahora. ¿Cómo podemos trabajar si estamos en el mismo lugar donde dormimos? ¿Cómo podemos dormir en la oficina? (No podemos).
Todo es pantallas. Todo está a un click y en el espejo negro que llevamos en el bolsillo. Tenemos todo nuestro dinero, nuestras fotos, nuestra vida social, nuestra existencia entera incorporada a un rectángulo metálico alienígena que nos roza la piel de la pierna la mayor parte del día. O está en la mesa porque, cierto, ya no salimos de casa.

Si esto fuera poco, se le suma la mayor adicción #1 del mundo actualmente: jugar con la IA. Es increíblemente fácil e increíblemente sorprendente hacer una imagen de nuestra mascota caminando en la luna, o un video de Elon Musk conversando con un amigo nuestro. Nos hace reír, mucho, nos sorprende muchísimo porque jamás lo pensamos posible. Obviamente eso es adictivo. Y es gratis. O casi gratis. Tiene un gasto millonario pero que estamos ignorando, hasta que explote, supongo.

Así que, de a poquito, se va yendo todo al carajo. En muchos casos, se fue al carajo por completo. Ya nada te trae gratificación. Los malos hábitos solamente lo hacen, y por muy poco tiempo, haciendo que el esquema del que te hablaba hace un rato se siga expandiendo, y solo siga haciendo más difícil hacer las cosas que sí tenés que hacer. Y que, peor aún, siempre hiciste sin problemas.

Estos son algunos de los pensamientos que rondan mi cabeza últimamente. Y me molestan. Me molesta haber perdido varias habilidades y cualidades a esta enfermedad colectiva que se está desarrollando. Me molesta tener que acomodar mis hábitos a otros más nocivos, simplemente porque es la forma de conectar con la sociedad. Me da bronca tener que reconstruirme.

Pero se puede. Y estoy viendo cómo hacerlo.

Tampoco es lógico pasar de todo esto a la vida antigua que teníamos, que estaba mucho más regulada y estabilizada. De la misma forma que pasamos de eso a esto, gradual y lentamente, podemos revertirlo. Incluso, mucho más rápido, porque estamos desandando un camino ya conocido en lugar de adentrarnos en uno por conocer, a machetazos por la jungla. Aunque creció un poco el pasto para atrás, y probablemente tengamos que hacer uso del machete gómez. Tenelo a mano.

Mi plan toma paso por paso al monstruo de la rienda más accesible y le da un sopapo. Hace uno o dos meses, la rienda fue tomarme más tiempo a la mañana para desayunar en vez de hacerlo mientras trabajaba, y darme un baño. Este hábito todavía no se formó del todo. Pero ahí anda, y sirve. El hábito más reciente fue salir de casa todos los días. Así como lo leés. Algo que nunca estuvo en jaque, que "salía solo", ahora es algo en lo que enfocarse.

El siguiente paso será retirar el celular del santo sepulcro que debería ser la cama. Ayer me compré un reloj despertador. Y desinstalé Instagram y Facebook. Muy cliché todo esto, pero todos sabemos que es lo que tenemos que hacer y no lo hacemos. Me cansé así que lo hice y listo. (Como siempre hice...)

Sé que cada paso de estos hacia adelante puede tener medio paso hacia atrás. Por ejemplo, algunas de mis mañanas no son tan organizadas como quería. Hoy no me bañé todavía. Hoy me desperté a las 12 del mediodía y desayuné un almuerzo. No sirve esto.

Intentaré retornar mi vida lo más que pueda a los hábitos del 2010. Cuando la dosis de tecnología era todavía medianamente saludable. Ponele. Pero aggiornado para tampoco convertirme en un ermitaño digital de la postmodernidad suprema. Con cuidado, porque aggiornar pasa rápidamente a ser una excusa para no hacer las cosas que sabés que tenés que hacer.

De ahora en más, continuaré con un breve relato estilo diario con las novedades cada algunos días.
Si encuentro algo que me sirve lo agrego.

Empezando:

30 de abril de 2026
Escribí lo anterior hace segundos. Hábitos aún desregulados. Intentando recuperar mis mañanas. Ayer compré un reloj despertador, hoy me llega. Intentaré no usar el celular a la noche ni a la mañana; a definir el cronograma.

1 de mayo de 2026
Feliz día a algunos.
Primer día utilizando el despertador analógico à la 2010. En general, estuvo bueno.
Dejé el celular en otra habitación y no lo utilicé ni en las horas previas a dormir, ni en las horas posteriores a despertar. En cambio, me quedé con una libretita anotando las inquietudes que tuviera para resolver al otro día. De hecho, como me empecé a aburrir (¡bien!), estuve haciendo ambigramas en el cuadernito.
Curioso ver como la creatividad florece sola cuando se le da un poquitito de espacio...
Mi humor matutino fue un poco mejor que lo habitual. Veremos si esto es un caso aislado o tendencia.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Quería poner algo en 2025

 Quería poner algo en 2025. En todo el año no publiqué nada acá, y hoy, 31 de diciembre, me acordé y entonces entré para escribir alguna cosa.

No sé bien qué, pero no porque no tenga ideas, sino porque ahora no tengo mucho tiempo. Dentro de poquito vienen a casa a esperar el cambio de año, y hay algunas cosas para preparar todavía.

Pero creo que aún así da tiempo para redactar alguna cosa. Por ejemplo, ¿sabías que la estación de subte más austral del mundo está en Buenos Aires? No lo sabías. Ahora lo sabés.

Tengo bastante para escribir, pero me está faltando un empujón. Creo que es parte de lo que fue este año 2025, un año medio dominado por la inercia, por la reiteración de lo que ya era, y especialmente con cambios muy extraños en términos de la vida del día a día.

Ahora vemos cosas "generadas por inteligencia artificial" todos los días. Texto, imágenes, ahora incluso videos. Algo con lo que fantasiábamos (ya sea utópica o distópicamente) hace unos años, todos nosotros "toda nuestra vida", ahora se volvió moneda corriente, y creo que estamos descubriendo que no era tan genial como parecía.

Hace unos años me causaba muchísima adrenalina entregarle a un modelo de inteligencia artificial generativa un boceto de una imagen y ver cómo generaba un paisaje pseudo-realista. Muy increíble. Hoy, me causa más bien sentimientos pesimistas, y una suerte de principio de crisis existencial. Veo videos que me hacen reír, de personajes increíbles, muy chistosos, ingeniosos, pero que no existen. Son producto de cuentas muy bien hechas y no mucho más.

Como el cerebro, igual, ¿no? Conocemos personas increíbles, muy chistosas, ingeniosas, pero no son más que una combinación bien lograda de átomos, o de impulsos eléctricos, o de ondas electromagnéticas y partículas que nuestra unidad central de procesamiento interpreta de esta forma. Nos enamoramos, nos ofendemos, nos enojamos, pero en realidad no estamos haciendo nada más que interpretar señales a nuestra conveniencia (o inconveniencia).

En esa línea, tengo bastante para decir. Pero mejor, no voy a decir nada.

Por otro lado, podría sumar lo increíble que es el país de Bolivia. Este año lo visité. También visité otros 10 países, europeos y norteamericanos. Viajé bastante en el 2025. Pero el lugar que más me impresionó, por escándalo, fue el Estado Plurinacional de Bolivia. Con un nombre rarísimo, cuestionable, polémico, pero no importa. También tengo mucho para decir de Bolivia, pero mejor no voy a decir nada todavía.

También, tengo miles de cosas para sumar de la increíble señorita I.B.M., pero por las mismas razones, no voy a decir nada.

Podría hablar horas también del insuperable poder de hacer cosas que no nos gustan, de vivir una vida entera en simulaciones de Sora, de editar tu memoria, de cómo reemplazar el TNoodle por un mejor sistema con criptografía incluida, de mi percepción al día de hoy de mi carrera de speedcuber, de los mails que tengo pendientes, de qué calor que hace, o de algún sueño que haya tenido hace poco.

Pero mejor, no voy a decir nada.

¿Por qué?

Ya te dije. Tengo que poner la mesa. Después vuelvo y te cuento bien.

miércoles, 9 de octubre de 2024

Odisea mauriciana

Tal como lo indica el título, este texto describirá lo que fue realizar esta odisea mauriciana, también conocida como una real y verdadera Mauritian Odyssey. Cómo fue posible, qué cosas intervinieron, y por qué siquiera existió.

Digamos que podría considerarse la cosa más bizarra que haya hecho en mi vida. Más insólita, más disparadora de preguntas, más absurdamente increíble e inexplicable. No fue la más difícil. No fue la más anhelada. Pero existió y fue realmente algo imposible de entender, incluso para mí.

El lector puede o no estar familiarizado con el autor de este antro, pero vamos a ejercitar la humildad suponiendo que no lo está. En cuyo caso, me presento tal vez por primera vez en toda la saga de Las Preguntas de Guido: soy Guido. Hago varias cosas en mi vida y una de ellas es girar juguetes de plástico colorido hasta que todas sus caras se pintan del mismo color mágicamente.

Este elemento está presente en mi vida hace mucho, demasiado tiempo. Es comprobable observando las entradas más antiguas de este recinto; los artículos y explicaciones que ahora solo se pueden conseguir en Las Ruinas, con data prehistórica en cada uno de sus casos. Sin ir más lejos, cerca de tres cuartos de la vida (hasta acá) de quien le escribe transcurrieron teniendo este ítem como algo recurrente, relevante, y hasta condicionante.

Durante muchos años fue una mera distracción esporádica, una diversión de las tardes genéricas que se atravesaban en esos tiernos años. Eventualmente, se convirtió en un deporte, aunque todavía practicado de forma recreativa y social, llenando huecos aún inexplorados. En cierto punto, las circunstancias de la vida hicieron que esto se transformara en una cosa mucho más interesante, y con resultados mucho más contundentes: frustraciones, alegrías, desencuentros, sorpresas. Todo con una intensidad inusitada, como quien siente sabores nuevos por primera vez, quien pierde un dolor crónico finalmente, quien consigue algo que nunca supo que deseaba tanto.

Esta etapa fue indudablemente aquella que más marcaría la historia de este personaje, que lo llevaría a ser inexplicablemente reconocido por personas que uno jamás esperaría hubieran escuchado siquiera la existencia de cosas relacionadas a uno mismo. ¿Cómo es que me conoce alguien en India a quien nunca le hablé? ¿Por qué el máximo exponente mundial de algo me saluda cuando me cruza por el salón del campeonato? En la misma línea, durante todo este tiempo, interrogantes de otra índole también surgían. ¿Cómo es posible que nadie haya hecho un resultado mejor que este? ¿Realmente soy la mejor persona haciendo esto en mi país? ¿En mi continente? ¿En el mundo?

La exploración fue total, y asimismo lo fueron las crisis de todo tipo, suscitándose una tras otra conforme se empujaban los límites y derribaban las barreras hacia fronteras absolutamente cubiertas de múltiples niveles de desconocimiento.

Eventualmente conseguí logros personales, nacionales, continentales, hasta internacionales y mundiales. Todo en un lúdico entorno controlado, escapando de la vida real, pero a la vez derramando su ficción dentro de la misma, conformando este amalgama con el cual tantas personas que practican esto tienen familiaridad.

Es natural, y tenebroso, pensar y notar que esto no es simplemente un espectáculo que uno puede presenciar y disfrutar para luego retirarse a cenar la ansiada pizza de Banchero™, sino que está siendo tu vida misma y esta avanza a pasos agigantados; incontrolablemente rápido.

En cierto punto, la distancia para con tus pares se comienza a notar. Ya no sos capaz de hacer las mismas cosas que pudiste hacer "toda tu vida". Estás disfrutando de esta curiosa paradoja, en la cual "toda tu vida" es siempre un pequeño porcentaje de lo que en realidad lo terminará siendo, pero para cuando llegue ese momento ya no podrás medirlo. "Toda tu vida" fue en realidad una simple y breve etapa de algo mucho más grande que lo que jamás puedas llegar a dimensionar, porque siempre estará delante tuyo.

Dejando eso de lado, sí son comparables las diapositivas o el time-lapse que estás practicando: observando los mismos elementos con un año, dos años, tres años, cuatro años de diferencia uno es capaz de trazar el recorrido de los mismos. Qué gracioso el momento en el cual tus cubos son más viejos que tus compañeros. O en el cual notás que te ganan personas que no habían nacido cuando vos ya tenías podios. Y de estas, vendrán cientas más, muchas que aún al día de hoy no somos capaces de ver.

La ironía del Barba es total, y así como esta actividad es capaz de hacerte sentir cosas que la mayoría de las personas nunca llega a experimentar en toda una vida, también es capaz de hacerte sentir cosas normales pero de forma extremadamente precoz. Por ejemplo, podrías sentirte un anciano redondeando su longeva vida tan solo a la edad de 23.

Dadas ciertas condiciones, existen varios caminos a tomar. Algunos implican distancia, otros implican cercanía. También existen los tercos que optan por no cambiar nada, pero esto rara vez conduce a buenos puertos. En mi caso, viendo venir esta tormenta decidí comenzar a preparar el refugio para guarecerme cuando fuera necesario.

Dejar de practicar y competir, y comenzar a replicar todos estos años que tanto habían formulado mi vida como la conocía y me habían convertido en quien era hasta ese momento. Conseguir la potestad de poder transmitir estas vivencias, o de generar las condiciones para que la mayor cantidad de personas las pudieran forjar. Tal vez impulsado por mera inercia transformada, tal vez por aquel papel póstumo que sigo viendo en mi habitación, o tal vez por no saber hacer otra cosa mejor. Lo cierto es que es.

Qué mejor oportunidad para poner en juego las herramientas adquiridas hasta ese momento; para ver si realmente todo lo aprendido podría servir para algo. Para cambiar la realidad; las cosas con las que no estábamos conformes. Literalmente multiplicar lo recibido y emitirlo hacia adelante.

Fue así como nuevamente la logarítmica paradoja de la longitud de lo vivido apareció, y fue posible ver que "toda la historia" de "toda la vida" se había visto reducida a tan solo un pequeño porcentaje de todo lo que estaría entonces por venir. Experiencias y vivencias equivalentes a 20 o 30 años de lo anterior estaban sucediendo en tan solo 2 o 3. Algunas de ellas, llevadas a lugares absolutamente inimaginables y, más bien diría, considerados imposibles.

¿Quién se hubiera imaginado que de no ser posible tomarse un barco de hora y media, o de preferir no tomar un colectivo por pocos cientos de kilómetros, se podría pasar a visitar una antípoda para realizar la misma cosa? ¿Cómo es posible que incluso lo que antes parecía distante y difícil pasara a parecer poca cosa, trivialidades? ¿Se está achicando el mundo o estamos siendo demasiado grandes? ¿Qué pasa cuando nuestros tamaños ya no sean compatibles?

En el camino hacia ese futuro es que eventualmente sucedió que gran parte ya había sido visitado y era más fácil ver lo restante que conformarse con lo ya conocido. En esta ocasión, tomaba el nombre de África.

Curiosamente también estas travesías nos hacen pasar por películas antiguas reproduciéndose en nuestro cine privado, algunas las cuales ya habíamos olvidado pero recordamos que por alguna razón estaban ahí, en el catálogo, y nos era tan entretenido verlas. ¿Te acordás de todo eso? Se está haciendo realidad sin que te des cuenta.

Una cosa que estaba frecuentemente en cartelera era esa idea de que existen lugares en el mundo con pasaporte propio, idioma propio, gobierno propio, leyes propias, remotamente aislados de todo lo demás y aún así considerado normalidad para un puñado de personas. Algunos incluso con un especialmente destacado sello postal. Gran diferencia y por lo tanto gran interés para un habitante de uno de los países más grandes del mundo, en el cual se pueden recorrer horas y horas, días y días por tierra sin salir del mismo. ¿Cómo puede ser que existan algunos que ni siquiera se pueden ver en el planisferio a simple vista?

La vida hizo posible visitar este puntito en el agua llamado Mauricio. Es aconsejable realizar una búsqueda a modo de analizar lo inconmensurable de su aislamiento, y ponderar la existencia de lugares como este. Lindas playas, lindas montañas, interesante historia, frustrante existencia para la mayoría de sus habitantes.

Como la vida había venido estando condicionada todo este tiempo por el mismo juguete de colores, el mismo poliedro rotativo, esto no iba a ser la excepción. ¿Hay torneos en Mauricio siquiera?

Toca averiguar, y buscar en lo más sencillo: los registros de la WCA.
Ahí se podían ver cuatro torneos: 2018, 2019, 2020, y 2023. Un gran hueco entre los últimos dos, que a priori parecía generado por la nefasta pandemia y, en parte tuvo la culpa.
El último de ellos se titulaba "Back in Mauritius", es decir "de regreso en Mauricio", y había sido organizado y oficializado por un colega con ahora buenos recuerdos en común, Rayan Parmar de la República de Kenia.

Fue fácil también buscar los Delegados de esos torneos; es decir, los responsables de hacer oficial al campeonato. Los primeros habían sido hechos por el francés Philippe Viroleau (posteriormente me enteré de la existencia de su esposa mauriciana, razón por la cual viajaba frecuentemente a la isla). En algún momento se veía el nombre de Milind Bhoyroo, y luego después del 2020: silencio absoluto hasta que Rayan realizó su pequeño torneo en el hall de su hotel durante sus vacaciones en el 2023, con tan solo 10 personas. Inexistente, comparado con los torneos de 30 y más personas que habían existido antes.

Extraño. No era un recorrido habitual para una comunidad. Algo había pasado pero no me quedaba claro qué. ¿Había perdido el interés una comunidad entera por la pandemia? ¿Qué pasó?

Busco los reportes de la WCA (privados, los puedo ver producto de mi rol en la organización). No se hablaba de nada especialmente llamativo. Busco al Delegado mauriciano Milind. Veo que en su perfil no tiene más el rol de "Delegado" asignado.

Lo razonable era ponerse en contacto con esa persona. El Delegado no solo oficializa los campeonatos, sino que además representa a la comunidad de una región. En este caso, era la persona indicada para contactar. Gracias nuevamente a mi rol en la WCA, tengo acceso a los correos de todas las personas, incluyendo el suyo por supuesto.

Muy a mi sorpresa, la dirección que aparecía listada era todavía la oficial de la World Cube Association. Sin embargo, él ya no era Delegado. ¿Cómo es esto?
Hasta el mejor de mi conocimiento, la cuenta oficial de la WCA se revoca a todos los miembros que dejen de tener un rol en la organización, como había sido el caso de este muchacho. ¿Por qué no había sido este el caso?

Las preguntas estaban siendo muchas y esto estaba volviéndose entre interesante y preocupante.

Fue entonces cuando decidí ponerme en contacto con Rayan Parmar por primera vez, quien muy amablemente dejó su número de WhatsApp en la página oficial de su campeonato; originalmente para conectar con los cuberos, pero en esta ocasión sirviendo un propósito radicalmente distinto.

Rayan había armado un grupo de WhatsApp llamado "Cubing Mauritius" con las escasas personas que había podido reunir en el hasta entonces más reciente torneo de speedcubing en ese país. Inactivo, con poca interacción, y lo sé porque tuvo la gentileza de agregarme al mismo.

Conversando, intento conocer un poco más sobre Mauricio. Sobre su Delegado, sobre su equipamiento, sobre cómo contactar a las personas de la comunidad más allá de sus 10 soldados.

Y fue ahí cuando me enteré de la cosa más triste que me hizo llevar esto hasta los niveles donde fue llevado:

Milind Bhoyroo había fallecido en el 2021 a los 21 años de edad.

Esto me dejó sin palabras. Me estremeció. Me inundó con tristeza por alguien que jamás había conocido ni podría conocer, pero que sin dudas sabía que había sido muy afin a mí y había pasado por mucho de lo que yo había pasado también. Alguien que tenía las mismas intenciones e ideas que yo para con su comunidad local, alguien que quería llevar las cosas un paso más adelante. Nunca podré tener una buena charla con él, pero no dudo que habría sido muy valiosa y entretenida.

La comunidad de Mauricio no solo había sido azotada por la pandemia como todos los países del mundo, sino que había quedado acéfala y sin quien pudiera darle continuidad a esta actividad en la isla. Con lo difícil que es conseguir un Delegado, aún más en un lugar de tan difícil acceso como Mauricio, me resultaba simplemente imposible de creer que la persona elegida para tomar este rol hubiera literalmente pasado de la Tierra a las memorias.

No pude estar en paz con la idea de pensar que todo el trabajo que había realizado esta persona para hacer florecer algo que lo apasionaba, de repente y junto consigo se había ido hacia otros lugares que desconocemos, hacia donde todo lo que va, nunca retorna.

Inevitablemente, me puse en su lugar y me imaginé esas circunstancias. El horror fue tan calamitoso que lo que inicialmente comenzó siendo una intención curiosa de ver si sería posible competir en la isla o conectar con la comunidad local, terminó siendo una búsqueda irrefrenable de regresar el speedcubing a Mauricio; de favorecer de cualquier forma posible a las condiciones para que esto de ninguna forma quedara en el olvido o pasara a ser una pieza de museo, sino que volviera a estar vigente como legado vivo de una persona que lo había dado, muy literalmente, todo de sí.

Comencé a investigar. ¿Qué personas estaban dispuestas a unirse? ¿Qué categorías harían? ¿Dónde hacemos el torneo? ¿Quién me puede ayudar? Mauricio queda a aproximadamente 11000 kilómetros, o séase 11 millones de metros de distancia de mi casa, con una diferencia horaria de 7 horas hacia adelante, y con idiomas diferentes a los que se hablan en mi país y mi continente entero.

Por fortuna, soy una persona determinada y con suficiente experiencia organizando este tipo de eventos. Lo había hecho a la distancia en varias ocasiones, simplemente coordinando por WhatsApp, pero nunca tan lejos. Una lección aprendida es que el mundo se ha vuelto más pequeño definitivamente, y organizar algo así a 300km de casa o 11000km no es realmente tan distinto.

Empecé a elaborar una lista de posibles salones, relevando todo tipo de "quién sabe" en la isla: escuelas, universidades, hoteles, shoppings, salones de eventos, etc. Logré contabilizar cerca de una decena, y a todos envié el mismo email modelo, que adjunto traducido al español y con ligeras modificaciones:

A quien corresponda,
Mi nombre es Guido y soy Delegado de la World Cube Association de Argentina. 
La WCA es la asociación mundial sin fines de lucro que regula las competencias de Speedcubing, que es el deporte de resolver cubos de Rubik rápidamente. 
Quisiera saber si sería posible alquilar un espacio en sus instalaciones para realizar dicha competencia los días 28/Sep o 29/Sep del corriente año. 
Los requisitos son: 
- Luz blanca brillante
- Espacio suficiente para 30 a 40 personas
- 50 sillas y 4 mesas grandes
- Conexión WiFi
- Cualquier tipo de bloqueo visual para ocultar una mesa de la vista del público (pancarta, pared, pizarra blanca, etc.)
- Acceso público 
Por favor, indíqueme si dispone de una sala de este tipo en sus instalaciones y, en tal caso, cuál sería el coste de utilizarla durante aproximadamente medio día en una de esas dos fechas. 
Muchas gracias por su tiempo. 
Un cordial saludo,
Guido

Este comunicado genérico circuló por la casilla de múltiples gerentes, empleados, bandejas de "spam", y qué no. Algunos lo leyeron. Algunos lo respondieron. Algunos lo ignoraron. Algunos nunca supieron de su existencia.

Eventualmente, durante el transcurso de múltiples semanas, algunos de estos salones contestaron. Sin embargo, todos tenían algo que los hacía inviables: eran excesivamente caros, tenían fechas que no funcionaban, requerían cosas que no podía cumplir. Incluso el salón que estaba por confirmarse, el Lycée des Mascareignes (escuela de Milind, donde ya se habían realizado campeonatos), sorprendentemente de un día para el otro pasó de ser gratis a ser bastante caro.

Estaba quedándome sin alternativas. Estaba viendo factible que este torneo no pueda suceder.
Hasta que sucedió lo imposible.

La terminal de Victoria, Port Louis, me ofreció una respuesta increíblemente positiva por parte de su ejecutivo Evans Chavreemootoo. No solo ofrecían el salón por un precio muy accesible, sino que además me ofrecían comunicación y difusión de primera en toda la isla. Además, mostraban una dosis muy grande de proactividad y de compromiso e interés con la actividad.

Esto fue un oasis en el desierto, pero no por eso dejó de ser una odisea.
Hubo muchas cosas para resolver que fueron realmente complicadas: el pago del salón mediante transferencia bancaria a un banco en Mauricio, el alquiler de los divisores para separar al público de la competencia, los cuantiosos documentos legales que me pedían (algunos no tenían sentido para el caso), y las incontables idas y vueltas en todos los aspectos que intervienen en la organización de un campeonato.

Pero todo se iba sorteando.

Día tras día, por el transcurso de dos meses, Evans Chavreemootoo me enviaría mensajes o bien con una pregunta, o bien con una respuesta. Por otro lado, Evans podría contarle a sus amigos o en su blog que Guido de Argentina haría la misma cosa.
Eventualmente, algunos mensajes comenzaron a ser meramente informativos: había salido una nota en un periódico local sobre el campeonato. Se había anotado un participante extranjero. Había salido otra nota en la radio más grande del país. Y no dejaban de llegar.

Debo decir que originalmente, me conformaba con un torneo de un tamaño un poco más grande que el de Rayan, pero no apuntaba a tanto. Una veintena de personas era un tamaño razonable y con el que hubiera estado más que conforme. Pero...

Cuarenta y seis. 46.

Ese fue el número de inscriptos finales, aunque algunos de ellos no vinieron y terminamos teniendo tan solo cuarenta y un participantes. ¡¿Tan solo?!

Después de tomar cinco vuelos pasando por Buenos Aires, San Pablo, Adís Abeba, Ciudad del Cabo, Johannesburgo, y finalmente el aeropuerto de Sir Seewoosagur Ramgoolam en la Isla Mauricio, recorriendo más de 22000 kilómetros en el aire en más de 25 horas de vuelo e infinitas horas de escalas y esperas en aeropuertos, estaba ahí.

Después de cruzar la isla entera a mi departamento, estaba ahí.

Después de visitar la empresa musulmana de eventos Fujiland que me alquilaría los separadores, estaba ahí. (Dicho sea de paso, experiencia muy interesante y divertida esa última. Preguntame si me ves en persona así te cuento un poco más).

Después de visitar Port Louis, haberme metido en zonas muy multitudinarias y presumiblemente peligrosas, de haber intentado ser estafado por una mauriciana local, estaba ahí.

Después de caminar 2 kilómetros hasta el templo hinduista Kailassam, por las zonas más picantes de la capital mauriciana, yo con mi carita de blanco ingenuo, aún así, estaba ahí.

Estaba ahí y estaba por suceder el torneo más grande de la historia de la República de Mauricio.
Estaba ahí y el día anterior la WCA me comunica que este torneo sería reconocido como el primer Campeonato Nacional de Mauricio.

Mi alegría rebosaba. Me quería ir a dormir para descansar y despertarme temprano para el torneo, pero no podía. No podía concebir lo que estaba pasando, que estuviera yo en ese lugar tan aleatoriamente desvinculado a mi historia, a mi cultura, a mí, pero aún así estando súbitamente y de la nada unido de una forma muy estrecha, realizando lo que siempre había hecho, "toda la vida", solo que en, literalmente, un mundo distinto esta vez.

Estaba en la República de Mauricio, a medio planeta de distancia, por ser anfitrión de las primeras Nacionales de speedcubing de este país insular africano en el medio del Océano Índico, a un millar de kilómetros de la cosa este de Madagascar. Yo, Guido, el argentino que en algún momento tímidamente tuvo ganas de ver cómo sería competir en un torneo de girar plástico rápido. El que en algún momento había sido incapaz de hablar con la gente, de comunicarse bien, de enfrentar las demás cosas de la vida.

Y así fue como al día siguiente, a las 7 y poco de la mañana ya estaba en el patio de comidas de la Victoria Urban Terminal en Port Louis esperando a Jason para empezar a colocar las mesas. A sus compañeros para que me ayudaran a separar mi espacio. A Evans para dar los ajustes finales. A Guido para preparar todo; ah, no, ese soy yo. A los competidores para retirar su kit: un lapiz de Messi, un alfajor Cachafaz, una tarjeta firmada por Leandro Martín López, un sticker de la Agrupación de Speedcubing Argentina, un sticker del logo implícito de "Cubing Mauritius", un sticker de dino.

Abonando en efectivo las 350 rupias mauricianas que valía la cuota de inscripción, generando una pila desorganizada y terrible de dinero en la mesa conforme los cuarenta participantes fueron pasando y pagando, que alcanzó a ser literalmente equivalente a un salario mínimo isleño.

El torneo fluyó. Primero, con dificultad. Luego, con normalidad. Y, en cierto punto, incluso estaba funcionando solo. Yo me encontraba hablando con Arti Ram, la gerente de la inmensa terminal, cuando presencié que el scrambler, los runners, los jueces, y competidores estaban funcionando y llevando a cabo el torneo de forma independiente. Literalmente, estaban haciendo ellos el torneo.

Imagino que Milind hubiera amado ver esto suceder. Imagino que Milind, si la historia hubiera sido distinta y hubiera decidido diferentes cosas sobre su propio destino, podría haber estado compartiendo ese momento conmigo allí. Sin embargo el destino de los eventos nos llevó hasta esta realidad, en la que no podemos hacer más que contemplar el trabajo en conjunto que efectivamente realizamos junto con él; en esta colaboración inusual entre personas que nunca se conocieron, pero no necesitaron hacerlo para traer a la vida cosas increíbles.

El torneo finalizó con cuatro nuevos récords nacionales mauricianos, y siete nuevos campeones nacionales mauricianos. Debo decir, varios de ellos con un nivel sorprendentemente bueno.
La premiación narrada en francés por David Onsiong como traducción de mi inglés galardonó a los nuevos laureados y, bandera de Mauricio mediante, varias decenas de fotos fueron tomadas por Ashwinee Rajkoomar para su posterior difusión en los medios locales.

Mauricio se convirtió en el sexto país africano en tener su Campeonato Nacional, de un total de once países que tuvieron cualquier tipo de torneo en ese continente, de un total de cincuenta y cuatro países. Todo porque un loco en Argentina un día tuvo ganas de conocer el África, todo porque un loco en Mauricio un día tuvo ganas de hacerse Delegado. Y luego, la vida misma.



martes, 13 de febrero de 2024

La línea de abajo

Estoy cansado, pero igualmente me parece un desperdicio no contarte sobre esta anécdota que traigo de hace unos días atrás.

Yo no tenía idea, pero hay cosas en nuestros aeropuertos que la mayoría de las personas no saben que existen. Yo definitivamente estaba en esa mayoría el fin de semana.

Viste como es el aeropuerto. Es bastante grande, y hay muchos pasillos que se conectan el uno con el otro formando un laberinto tácito; parece ser que todo está indicado y solo hay un camino posible, pero en realidad no hay ninguna salida posible. Una vez que entrás, no vas a poder salir nunca.

En uno de esos tantos pasillos, bajando medio por accidente, podés encontrar el transporte terrestre por vías. Hay algunos trenes que conectan distintas terminales o zonas, y algunos que van directamente hasta la ciudad. Es algo que nunca pude chequear, lamentablemente, porque no me acuerdo dónde queda el aeropuerto y no llegué a tomar esos trenes.

Pero hay uno que sí pude ver.

Esa vez estaba con unos amigos; nos íbamos de viaje juntos. Supongo. Viste que siempre algún conocido hay.
Pasamos los controles de seguridad y demases, y finalmente llegamos a ese oscuro pasillo, con algo de olor a humedad y a encierro, con luces muy tenues propias de las antiguas zonas del Subterráneo de Buenos Aires.

Debe ser, supongo yo, un servicio aparte del aeropuerto con el que simplemente te permiten conectar, porque no tiene nada que ver con el resto de los pasillos y túneles de los edificios que veníamos recorriendo. Acá, súbitamente, nos encontrábamos en un ambiente turbio e incómodo, pero imagino que para el precio debe haber estado bien. No me acuerdo cuánto salió.

Había un muchacho muy venido a menos, visiblemente adicto a alguna sustancia (o a muchas), medio sentado, medio acuclillado, medio tirado en un banco de esos que hay en la estación. Se estaba intentando inyectar algo, alguna cosa rara de proveniencia y compostura extremadamente incierta, con unas agujas sucias y destruidas. Realmente llamaba mucho la atención ver a esa persona ahí, junto con todos los demás pasajeros, aunque si me pongo a pensar no recuerdo haber visto más pasajeros.

No sé por qué razón, mi atención decidió desviarse hacia el cartel de la estación, dejando al adicto y al otro fisura que había por ahí en un segundo plano; confiando plenamente en la seguridad que nos brindaba la Línea. Cosas que pasan bajo tierra, supongo.

Tampoco sé si debería considerar más llamativo el hecho de que el cartel dijera "Línea E - Japón", o que yo estuviera ahí sin saber hacia donde iba ese tren. Pero sí, la Línea E de Subtes llega hasta Japón ahora. Mirá lo que me vengo a enterar yo, che.

Recuerdo que en ese momento le pregunté a un amigo algo así como: "¿¿¿???", y me comentó que este era un nuevo ramal de la Línea E que iba directo hasta Japón, pero no sabía bien a qué parte. Me pareció muy sensato, y me resultó un poco extraño no haberlo visto en ningún lado antes, pero bueno, ya estabamos ahí.

Me dijo también que la Línea E original pasaba por abajo de esa misma; es decir, era un ramal que estaba montado sobre el otro. Supongo que en algún lugar habría algún tipo de configuración de las vías que le permitía a los trenes pasar de un ramal al otro, o alguna cochera intermedia, o algo por el estilo. No llegué a ver ningún mapa, lamentablemente.

Ahí, recién ahí, me decidí a mirar un poco la estación. Estaba extremadamente mal iluminada, medio con algunos focos amarillentos que le daban un aire total y absoluto a una estación abandonada. Junto con el fisura, realmente planteaban un lugar sórdido. Sigo intentando recordar si había más gente o no, pero no recuerdo mucho. Sospecho que no había muchos más. Viste que en la Línea E nunca hay nadie más que ánimas perdidas vagando por los túneles. No lo noté solo yo, preguntale a Mosquera.

Era una estación amplia y grande, y también era estación terminal. Se podía ver, abajo de los carteles que decían "Línea E - Japón", que las vías terminaban y había algunos dispositivos de seguridad por si los trenes se quedaban sin frenos. Me pareció curioso. Una determinación total a no prolongar la línea más allá de ese punto. ¿Sería una estación viejísima adaptada, una usina, algo así?

También me pareció curiosa la profundidad de esta estación; podía ver hacia arriba y apreciar que los techos eran gigantes, altísimos. Se veía la entrada muchos metros más hacia arriba, como si estuvieramos en la parte inferior de un precipicio y miráramos hacia arriba. Pseudo alegórico a una mina, o a un sector lúgubre de una fábrica de algo. No me acuerdo cómo se bajaba, supongo que había escaleras o ascensores.

No me percaté de si había barandas o no arriba, porque esa debía ser una caída vertical de unos 40 metros, o quizás más. Me arrepiento de no haber mirado hacia abajo cuando estaba arriba, eso seguro era un buen lugar para fotos.

Es loco, ¿no?, cómo quedan estas cosas abandonadas ahí, abajo de la tierra, y posiblemente queden así por años y años, e incluso siglos y siglos después de que la humanidad decida dejarla de lado; o bien, ellas dejar de lado a la humanidad. Siempre pienso algo similar cuando veo rascacielos gigantescos: ¿cuánto tiempo van a durar ahí? El mero hecho de su existencia implica que sus autores buscan extender su presencia de forma indefinida. Pero eso no va a poder ser; eventualmente, habrá un deterioro irreversible en su estructura, en su contexto, en su razón de ser, y algo deberá suceder al respecto. ¿Será el hombre quien decida entonces su destino, o será el mismo edificio el que lo haga?

En fin, ahí estaba el túnel y ahí estaba yo en el túnel. Eventualmente, algún uso le íbamos a dar. Vivan las herramientas.

Después de unos segundos, sorprendentemente, veo que llega uno de esos Fiat Materfer a toda velocidad a la estación, sin ánimos de detenerse. Se lo hago notar a un amigo. "Che, ¿es el nuestro ese?".

Me sorprendo (pero no me asusto) cuando el tren sigue acelerando a fondo, incluso cuando se encuentra a metros de colisionar con los arfetactos anti-tren diabólico sin frenos, y definitivamente me confundo bastante cuando veo que el tren no solo no choca contra esos objetos, sino que sigue de largo atravesando esa pared, ese intérprete de acantilado, sin mover su compostura ni un centímetro.

Parecía un tren que literalmente se había hecho intangible y que prendió su habilidad para atravesar paredes y todo lo que quisiera tocando un botón más de los tantos que tiene su panel.

Estaba bastante confundido, evidentemente, porque no es algo que los trenes hicieran habitualmente. Por lo menos, no en la Línea E (ramal Japón), a mi entender.

Me acuerdo la cara de un amigo cuando el tren seguía avanzando y, en el momento que esperaba la colisión con la pared pero no lo hizo, cambió su cara de simplemente un gesto expectante a un gesto como de éxito, de tarea cumplida, de progreso. No sé bien como describirlo. Casi que lo festejaba.

Le pregunto, bastante atónito porque yo pensé que todos esperábamos que se estrellara: "¿Qué onda eso, por qué sigue de largo?". Es gracioso que ni siquiera le pregunté cómo era posible que un tren traspasara paredes ni por qué había un ramal de la Línea E que iba a Japón, sino que mi pregunta radicaba exclusivamente en averiguar por qué el tren no frenaba en esa cabecera y, si pertenecía a otro ramal, por qué tenía que pasar por las mismas vías.

Él me mira y me explica que esos eran los otros trenes, los que estaban en la Línea E original, que pasaba por abajo. Yo ahí me quedo muy conforme con la respuesta, le agradezco, y vuelvo a mi estado de calma común. Pensándolo ahora, no entiendo por qué me satsifizo esa explicación. En absoluto. En un túnel fantasma y rodeado de adictos, poca luz, poco aire. No era un lugar para estar pasándola tan bien como yo lo estaba pasando. Celebro el bienestar, supongo.

Lo que puedo interpretar es que realmente yo, en ese entorno, ya asumía que todo iba a ser cualquier cosa, y al momento de presenciar la cumbre de toda confusión y bro-momento hubo una sola cosa que no pude resolver: ¿Por qué no frenó en la terminal?. Creo que es coherente, dadas las circunstancias, asumir que hay cosas que no podemos entender.

Después de todo, es sabido que la Línea E tiene muchas características únicas y peculiaridades asombrosas. Una de ellas es que conecta con el Premetro. ¿Quién tomará ese transporte, no? Otra de ellas es que sus vías y sus trenes fueron protagonistas (literalmente personajes) en una gran película de cine argentino: Moebius. Así como en el universo de Stephen King existen personajes malignos que se manifiestan a través de elementos no necesariamente humanos o humanoides, como el Hotel Overlook, tranquilamente puede resultar que la Línea E, ya sea ramal Japón o ramal Emova, sea otro de ellos.

Sigo sin acordarme dónde queda ese aeropuerto. Si alguien sabe me avisa.

jueves, 18 de enero de 2024

Músculos dulces

El agua te golpea como una brisa de mermelada. Brazada, brazada, son como cucharadas. Recientemente había visto un video que mencionaba que nadar en una pileta llena de agua cuesta el mismo esfuerzo que nadar en una llena de jarabe. Aparentemente, la fuerza adicional que puedas hacer en la pileta con el fluido más viscoso se cancela con la fuerza de resistencia que aplica el mismo líquido. O sea, podés empujar más fuerte, pero avanzás menos. Yo aún no lo probé, así que no puedo confirmarlo.

¿O sí?

Brazada, brazada, sigo sintiéndome en un tazón de cereal con leche, azúcar. No es un pelado lo que estás viendo. No es agua lo que estás viendo.

Innegablemente, practicar natación es una de las cosas más disimuladamente asquerosas que realizan los deportistas y entusiastas con una frecuencia sorprendentemente alta.
Si te diera un vasito de jugo de axila, un vasito de un buche que me acabo de hacer, una botellita de una infusión extraída de la calva incipiente de un cereal, estoy seguro de que no dudarías un segundo en tomarlo o, al menos, enjuagarte los dientes con esa mezcla espectacular. Digo, en base a lo que se ve en el natatorio, ese es el accionar de todo nadador.

Y considero que estuve bastante ligero en la elección de bebidas.

Cómo olvidar el momento en el que aquel o aquella nadadora inmensa, de proporciones astronómicas y velocidad caracol, nos deleita gratuitamente con un espectáculo sin par desplazándose a la velocidad del agua de pantano frente a nosotros. Un espectáculo para todos los sentidos, evocando todas las emociones, todos los placeres. Siempre es bueno probar nuevas bebidas.

Y seguir nadando en el dulce de leche. En la crema pastelera. En la crema chantilly. El mousse. El almíbar.

Un nadador principiante puede nadar 1000 metros en menos de una hora. Uno intermedio, unos 2000. Aquellos avanzados, que ya comienzan a hablar más fuerte y a acaparar andariveles como si se tratara de cosa propia, pueden llegar a los 3000 o incluso más. Los que saben pueden llegar a los 5000.

¿Alguna vez caminaste varios kilómetros por un bosque de churros? ¿O por uno de medialunas? ¿Podías hacerlo ahora? Por favor. Te espero.

Considerando que volviste de caminar por lo más parecido a una reserva natural de brownies que encontraste en tu barrio, en primer lugar te felicito; en segundo lugar, te quiero hacer notar lo siguiente:

¿Cómo sentís los músculos?

No es fácil atravesar un mato así de espeso y salir airoso. Lo más probable es que salgas azucaroso.

Van 1000 metros, 1500 metros, 2000 metros. Brazada, brazada, patadita, y azúcar. Patada, brazada, patada, y azúcar. Listo. Una hora. Terminé.

Salís del agua, directo a la ducha. Hay que sacarse el jarabe de la piel; podría resecarla. Después te pica todo y no está bueno. Duchita, y elongamos.

Estiramos una pierna. Cómo duele, che. El brazo, siento los músculos cortitos. Son como tiras de caucho que están un poco estiradas, pero no van más, están duros, cortitos, dulces.
La leche abunda, y se siente. Estirando cuádriceps, estirando bíceps, tríceps, me siento el hombre más rígido del planeta. Sé que mañana voy a tener los músculos totalmente dulces.

Cuando te despiertes, serás el hombre galleta. Toda la sensación en tu cuerpo entero será de dulzura. No es cansancio. No es fatiga. Están dulces.

Abrite un brazo, fijate, vas a ver cómo están.

Probalos, atrevete. Es el sabor más dulce que hayas sentido.
Se ven blancos. Qué raro, ¿no? No sé qué es esto. Pero es dulce.

Intuyo que la próxima vez me voy a disolver en la pileta.

lunes, 6 de noviembre de 2023

sábado, 2 de abril de 2022

use crate::Historia::*;

Nota del autor: este género no existe. Hay muchas cosas que usted creerá que entiende pero realmente no será el caso. Asimismo, habrá muchas otras que no creerá que entendió, pero sí las habrá entendido.

Aconsejo el uso de dreamlink.cloud y del cerebro abierto. De ahora en adelante, ulterior a los guiones y con el permiso de su actual dueña, leerá un regalo.


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Ciudad de Buenos Aires, en algún momento de la historia...

[Sonido estridente de tren subterráneo] ...

...

...

[Tren se detiene] ...

[Ruido de puertas neumáticas abriéndose] ...

...

[Chicharra aturdidora] ...

"¡Eh! ¡Eh! ¡Acá bajamos!" => corren

[Puerta cerrándose sobre una persona] ...

"¡Ay!" => se interrumpe el cerrado de la puerta debido a cuerpo extraño bloqueante

[Ruido de puerta neumática abriéndose] ...

[Chicharra aturdidora] ...

"Ni me di cuenta que ya estábamos acá" :: "No, me re dormí yo"

[Puerta se cierra] ...

[Tren se retira emitiendo sonidos galácticos] ...

...

...

"Me encanta el ruido que hace este tren che. Bueno, llegamos. Mi lugar en el mundo."

"¿Conociste todo el mundo vos? Mirá, no la tenía esa."

"Qué mala sos..."

"Jsjsjs"

...

...

const v = vic![[[
   17:16 || <Despertando>
   17:16 || <Última vez conectado: 2:03>
   17:17 || <Error fatal recuperando entradas de diccionario>
]]]

...

"Bueno. Acá estamos. ¿Dónde queda? Sinceramente, no me acuerdo. Nunca sabré si no me acuerdo porque me olvidé, o si no me acuerdo porque me hacen olvidarlo."

"Mjm. Y entonces para dónde vamos."

"Y. Tenés que hacer que ello te busque a vos."

...

const r = <?tuxon
   wpm: 35
   pinta: std.ALTA
   distorsión vocal: std.voz.ALTA
   4k-enabled: true
?>

...

"Mirá, creo que es por ahí. Fijate esa calle como empieza a curvarse."

"Hm." => estímulo

"Y a partir de acá... Estamos ingresando al laberinto."

import { Ciudad } from 'CABA';

Ciudad.barrios.Chas.begin()

[Maquinaria antigua moviendo engranes subterráneos] ... => $p = patrón de calles [1..=100].pickOne()

"La última vez que vine no recordaba esta parte... Nunca puedo encontrar la misma esquina dos veces."

"...¿Se estaba moviendo esa esquina o me pareció?"

"Y, no me extrañaría, jajaja" => match { Chiste } => FAILED

Ciudad.barrios.Chas.setPatrón($p)

"JAJAJAJA, MIRÁ ESTO, HAY UNA CALLE QUE SE LLAMA JAMÓN CRUDO" => éxtasis

"JAJAJJSJSJAJAJ increíble"

[Sonido de cámara] ...

=================================================================
.....El barrio tiene sus orígenes en épocas y condiciones inciertas. Hasta el día de la fecha, no se sabe si es obra de un ingeniero, un arquitecto, un grupo de personas, o seres alienígenas. No hay registro de su fundación. No hay evidencia de parcelas anteriores en esa zona. No hay documento original de sus cloacas o trazado; tan solo copias hechas por la comunidad, basadas en exploraciones individuales. Abundan, eso sí, leyendas urbanas.....
=================================================================

v.cumplirAños() => FAILED with ErrCode: year is 2022

Ciudad.barrios.Chas.teleportToVenus(Ciudad.barrios.Chas.getPeople()).withTimeTravel("past",{"years", 157})

"A partir de acá, ¿no parece otro lugar? Digo, es absolutamente distinto a la avenida por la que veníamos hace 2 cuadras."

"Sí. La verdad que parece como salido de un cuento." =>

[Caminan y ríen] ...

...

...

"Okey. Estamos en el cruce de Berlín y Gándara. Prestale atención a la plaza. Hay una plaza en esta esquina, ¿no? Berlín y Gándara tiene una plaza. ¿Estoy loco?" =>

"Jsjsj, sí, hay una plaza" => ta loco

"Dale. En cinco minutos te vuelvo a preguntar."

[Caminan derecho y piensan] ...

...

Ciudad.barrios.Chas.removeSquareFrom("berlin","gandara")

"OJO, OJO, MIRÁ CUÁL ES ESA CALLE"

"No llego a leer ni en pedo. ¿Dice Gándara? ...¿Qué?" => sonrisa

"Pregunta: Berlín y Gándara, ¿tiene una plaza en la esquina?" => éxtasis

[Felicean por unos minutos] ...

Plaza::missing => true

"La verdad que me gusta este lugar, eh"

"Sí, qué se yo, tiene esa mística, esa cosa intangible totalmente misteriosa, a mí me encanta mucho."

"Mirá esto, ese árbol tiene hojas... De papel. Acá se cayó una"

"¿Qué es eso que dice? ¿bafybeievzasuxoadvxgsymah2pfgdtuq6ydyoai6d4bhrotom64l6rbgp4? No tengo ni idea"

"Yo sí sé qué es. Después lo voy a ver."

"Como decís vos: Jorge Misterio eh"

"Jsjsjs. Significa que alguien dejó una huella."

[Se guarda la hoja en el bolsillo] ...

r.charlar() => FAILED with ErrCode: Object of type <?tuxon ...args...?> missing method "charlar". Did you mean "uint"?

"Que camioneta más rara esa."

"Sí, es como estar en otra época, ¿no?"

"Sí, muy. Tiene esa cosa lúgubre, como inquietante... Me provoca una sensación rara. Siento como si se hubiera estancado el tiempo acá. Como si, por alguna razón, el flujo del tiempo hubiera decidido esquivar esta zona."

"¿Tipo flujo como campo vectorial?"

"Ponele. Tamos flasheando una banda me parece"

Ciudad.barrios.Chas.elems().filter(e => e.type=="van"&&e.abandoned).relocate()

"Y sí, pero no queda otra creo. Era la idea, ¿no?"

"Che, ¿esa camioneta no es la que vimos la cuadra anterior?"

"Lmao. Tenés razón, era igual. Bah, salvo que haya otra igual y abandonada el mismo día, ni idea"

"Alto miedo"

[El sol sigue bajando] ...

"Hola, chee, sscuchame... Me, mee, me filmás un video?"

"Mmm dale" => lmao es gaspi me hago el boludo

"JAJAJA" => es gaspi diooos

"Ya está filmandoeee"

"Sisi, vos mandale" => JAJAJ es gaspi a ver que hace

"Bbbbbbbaaaaaauuuness, soy Víctor Ludeña, sssí, Lu-deña, y hoy que estoy acá en la esquina de Bauness y Boliviaaano, te quiero invitar a que vengass a mi seminario. Yo soy un actor-"

[Estalla en risa] ...

"Disculpame chabón, pero no puedo, ajajaja, me quise hacer el boludo pero no aguanté la risa. Te amo Gaspi"

"Uuu bueno cheee lo dejamoss igual en el video boluddeeeoa"

"JAJAJA"

[Finaliza el sketch] ...

[Caminan unas cuadras] ...

"JAJAJAJAJA CÓMO NOS VAMOS A CRUZAR A ESTE CHABÓN ACÁ"

"JAJASJDSJDJS SÍ NO SÉ FUE INCREÍBLE"

"ENCIMA EN VEZ DE BUENASS DIJO BAUNESS"

"JSJSJSJJSJAAJSJ"

Ciudad.barrios.Chas.swap("bauness","cadiz")

"Siempre que vengo acá hay una esquina que tipo, dobla la calle pero no cambia el nombre."

"¿Cómo?"

"Sí, tipo, vos venís por la calle Dublín y doblás en la esquina en la calle Dublín. Es re raro, pero siempre que vengo me da la impresión de que la calle que hace eso es diferente."

...

"¿Qué pasó?"

"Nada, 4428. 4 y 4, son 2 cuatros, y suman 8. Me gustó el número"

"Ah, mirá" => qué bonito lo que notó

"Bancá que anoto una cosa en el celu"

"¿Ese graffiti que dice esa cosa rara? ¿Otra huella?"

"Sí, otra huella"

------------------------------------------------------------

me perdí en charque pas

bafybeiavz3fhy5joefyqfqwrgcbixva47bwc2wgyoavfxv2brxl55r4zki

------------------------------------------------------------

"Che... Sabés que un poco me suena esta zona... Creo que estamos cerca de la esquina esa que te decía que tiene el mismo nombre..."

"Mirá, acá, acá!" => estímulo

"Síííííííííííííííí, Bauness y Bauness!!" => satisfacción

"Literalmente los autos que vienen por Cádiz pasan a Bauness sin doblar, y los que vienen por Bauness doblan y pasan a... Bauness. Esshh increíííble"

"Siempre me pregunté cómo será vivir ahí, cómo le indicás a la gente para que llegue bien..."

[Se sientan en la esquina de Bauness y Self] ...

...

Ciudad.barrios.Chas.addNPC(corner:{"bauness","bauness"})

<<< Chicos,,,,,, no les sugiero que estén sentados ahí,,,,, doblan los autos,,,, vayan al cantero este ,,,,,,>>>

"¿Y este?"

"Wtf"

"Eeeh, bueno, gracias!" => exclamando

let npc = Ciudad.barrios.Chas.getNPC(corner:{"bauness","bauness"})

npc.intoHouse(corner:{"bauness","cadiz"})

"Jajaja, nono, jodeme que vive ahí en esa esquina" => XD

"Lmao. ¡Eh! ¡Señor! ¿Cómo es vivir en Bauness y Bauness?" => yoloing

npc.handleInput()

<<<Bueno,,,,,,,, no es fácil,,,,, porque es difícil,,,,, usted sabe,,,,,,, la gente no se puede orientar bien en el barrio ,,,,,,,,,,,,, pero es divertido porque la pizza me llega siempre fría,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,>>>

...

...

npc.laugh()

<<<Ja ja ja ja ja ja>>>

[ambos] "Jajajaja" => q tipo más raro no

npc.terminate()

<<<Chau>>> => poof

"Wtf el chabón acaba de desaparecer o estoy alucinando?"

"WTF"

"..."

"..."

"Es medio tarde ya. Creo que estamos cansados. Vayamos volviendo..." => panic!()

"Dale... Me parece bien" => todo!()

...

...

try {

   v.reply()

} catch (error) {

   // TODO: bad code! handle the error instead of ignoring it!

   if (error.msg == "Failed to load dictionary entries") return;

}

"Uh, a ver, mandaron un mensaje en respuesta a lo que habíamos preguntado hoy a la mañana."

"Jsjsjsjsjs, puso nada más 'No creo'. Tipo, más conciso imposible."

"Jsjajaajajj literal. Me encanta."

[Caminan 3 minutos y 16 segundos] ...

...

"Che, a todo esto, ¿vos sabés cómo salir de acá?"

"No, la verdad te estoy siguiendo a vos"

"Ah, buenísimo. Yo estoy haciendo lo mismo con vos"

"Bárbaro. Bueno, vayamos derecho que en algún momento salimos seguro"

"Yyyy... Yo no estaría tan seguro la verdad. Ya viste que hay calles circulares, cosas así medias raras"

"Bueno, si vemos las mismas casas varias veces doblamos y agarramos por ahí"

"Okey dale. Y si no siempre tenemos Maps para mirar"

[Caminan 6 minutos y 25 segundos] ...

...

Ciudad.barrios.Chas.setRandomPattern()

[Engranes subterráneos alteran el patrón de las calles] trux, trix, trux, trix

...

"No sé si te pasó a vos, pero yo ya no registro los lugares por los que pasamos... Tipo, como que alguna casa me parece familiar pero, mi sentido de la orientación me dice que debería estar como en la dirección opuesta..."

"Bancá. ¿Esa no es la de Bauness y Bauness? ¿Donde desapareció el chabón?"

"...Sí, tipo, es igual."

"Pero estamos en Gamarra y Del Temple"

"Eu. Eso sí me suena, es como, re afuera de la parte laberíntica. Wtf"

"Uh, che, estamos ultra perdidos. Bancá que agarro el celu así nos orientamos"

"Dale"

500 Internal Server Error

"No me estaría cargando... A ver, probá vos"

"Seh, estaba probando, no me agarra Maps..."

"Y eso que señal tengo. Tipo, me anda todo bárbaro"

"Weird. Bueno, caminemos hasta que agarre, supongo"

[Caminan 12 minutos y 58 segundos] ...

...

...

Ciudad.barrios.Chas.setRandomPattern()

[Engranes subterráneos se mueven] ...

[Se atoran] ...

ERROR: Method setRandomPattern() failed with ErrCode "Unable to move street"

ERROR: "Chas" of type Barrio exited with code 6 = "Catastrophic failure"

INFO: Starting recovery...

<Shutting Down>

...

"No me dan más las piernas, la verdad. Sentémonos un toque"

...

<Booting>

@ Downloading dependencies... 5%

...

"Dale, te acompaño. Fue un día larguísimo hoy. Pero la pasamos bien"

"Síí, eso seguro"

...

@ Installing NPCs and Ghosts... 28%

...

"¿No notaste que de golpe todo está como... DEMASIADO tranquilo? Tipo. No hay absolutamente nadie en la calle. No pasó absolutamente ningún auto en los últimos varios minutos. No se escuchó ningún sonido de ninguna casa. Ni se mueven los árboles ni hay cosas en las calles. Es más, mirá, no hay ni autos estacionados..."

[Voltean hacia atrás] ...

"No hay... Qué............ Directamente no hay ningún auto"

@ Starting system...

@ Placing items

... Cars... 56%

... People... 12%

...

"Okey, no, algo acá no anda bien. Están literalmente apareciendo autos y personas" =>

"RAJEMOS BOLUDO CORRAMOS" => actual panic!()

[Corren por su vida] ...

...

@ Testing street pattern 56 out of 1427...

[Siguen corriendo, pero las calles siguen cambiando] ...

...

...

@ Rendering everything... 88%

[Aparecen autos y camionetas abandonadas] ...

[Aparecen personas sin renderizar] ...

@ Testing audio files...

[Suena música de las casas] ...

[Suena más música, suena en todas las casas al unísono] ...

[Suena MUY fuerte] ...

[Suena REALMENTE MUY fuerte] ...

[Se desmayan. Caen al suelo rendidos] ...

...

...

@ System boot completed.

>

------------------------------------------------------------

"¿Che, vamos a Parque Chas?"

"¡Dale!"

[Caminan] ...

"Mirá... Un árbol con hojas... ¡De papel!"

"Uh, a ver"

"¿Qué es esto? Tiene como unos garabatos que no dicen nada"

"Sí, ni idea."

[La arrojan al suelo] ...


[Papel arrugado] ...

@{ <bafybeid7c3o77trgeglf3qw2sswf25frwqel45w47wjcxotjbbwodwugii> }@


r.chau() => "Tervit"


sábado, 11 de septiembre de 2021

Bichitos

Si esto aún no pasó... ¿pasará?

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Ya no había sol en el cielo, ya no había sonidos afuera, ya habíamos cenado. Todo indicaba que era la hora de dormir.

Metido entre las sábanas y frazadas, intentaba en vano recordar la última vez que se habían cambiado.

Debían estar ahí desde el primer día que hizo frío. O empezó a refrescar.

Estando vecinos a la primavera, esto había sido hace un rato ya.

Pensaba... ¿3 meses? ¿4 meses? ¿Están desde el invierno anterior, 1 año? No se sabe. Pero andan.

La cama está empotrada en un lugar rebuscado, de difícil acceso cuando se habla de cambiar las sábanas. Podría tranquilamente suceder que tu espalda se convierta en una copia fiel de la del David, insultos mediante.

No es fácil cambiarlas. Y, más importante, no parece necesario. Sumándole la volatilidad del tiempo, los meses pueden transcurrir como si nada, y las sábanas permanecer ahí.


Además, convierte al dueño en un benefactor social. O 'sucial'.

Esta cama que me estaba dando cobijo, también lo hacía a unos bichitos de tamaño pequeño que alguna que otra vez había visto por ahí.

No sé de dónde vinieron, pero ahí andaban. Charlamos un par de veces, incluso llegamos a jugar unas manos de truco.

También nos divertimos jugando a las peleas juntos, cuando aparecían montados en mis brazos o piel en general.

Ese día, ya metido en la cama calentita, tapado con todas las capas hasta arriba, salía solo un chorrito de luz proveniente del celular entre la oscuridad espesa de la habitación, celular que había agarrado para conversar un poco por WhatsApp antes de zambullirme en el sueño.

Siento un poquito de comezón en la piel. Me causó gracia, porque yo le había dicho a los bichitos que no me molestaran para dormir.

Me rasco, y le comento esta curiosidad a mis contactos por el celular.

Es interesante, porque llegado un punto ya no sabemos qué es real, y qué es invento del cerebro.
Empiezan a picar más partes del cuerpo. Me sigo riendo, como si me estuvieran haciendo cosquillas mis amiguitos.

Pican un poco más. Levanto las sábanas y me fijo. No había nada.
"¡Qué curioso! Me lo estoy inventando todo. Ya me dejaron en paz, son respetuosos y como les dije que no me piquen no me pican."
A vos te debe estar picando el cuerpo ahora, y no hay ningún bichito por ahí. ¿No? El cerebro es curioso. ¿No?

Hasta que siendo una mordida.
¡Me parece muy divertido que el cerebro pueda crear sensaciones así, tan reales, tan intensas!

Me toco, en el muslo, y siento algo húmedo y que me duele, como una herida recién causada. Justo donde había sentido la mordida. ¡Increíble! No sabía que podía generar una sensación tan real solo con la mente.

Dejo el celular a un costado, y la oscuridad de la habitación se vuelve ahora total.


Más cosquillitas. Ahora en los pies. En ese extremo de la cama, las sábanas se están saliendo un poco y siento un poquito de frío.

Ya se habían caído todas las capas de ropa de cama al piso, unas 4 o 5 veces en todo el tiempo en el que estuvieron en servicio.
Ante la vagancia de buscar sábanas nuevas, opté por dejar esas mismas, total el piso no estaba tan sucio. El rocío de la noche lo limpiaba a diario.

Siento algo suave entre mis dedos del pie izquierdo. Exclamo un sonido medio risa, medio nervioso, porque ya me estoy empezando a molestar. Digo. Sean los bichitos o sea yo, ya quiero dormir.

Cierro los ojos, me ladeo hacia un costado, y decido ignorar todo esto para dedicarme a dormir de una vez.

En el oído nunca me entran bichos.
Por eso cuando sentí un cienpiés caminando e introduciéndose en el conducto auditivo, supe que no era real. Y cuando pasó el segundo, lo mismo. Los ignoré con seguridad.


"Mañana creo que debería cambiar las sábanas", pensé, porque ya me iba a quedar esta sensación de incomodidad, como un recuerdo rarito, y prefería dormir bien antes que eso.

Pero no llegué a terminar de pensarlo, porque ahí escuché por primera vez el ladrido y gruñido. "Ah, bueno, es 4D este espectáculo." Y lo era.

Mis dedos del pie, a juzgar por el sonido, eran parte de su cena ahora. "Ufa, están a full estas imaginaciones. Debo estar semi dormido semi soñando."

Dolía. Bastante. Y empecé a sentir también el fluido caliente colorado saliendo de ahí, posiblemente manchando el colchón o la sábana. "Bueno, si fuera real tendría un motivo para cambiarlas", pensé, y me reí.

Y ahí es cuando cae el árbol.

Al lado mío, se cae un pino de 30 metros de altura. Y no hace ruido.
Ni un decibel.

¿Cómo sé que cayó? Por los pájaros que volando me golpearon en la cara justo después de que las ramas me rasparan todo.
Pero ya estaba durmiendo, así que no era nada tan terrible.

Es una buena idea ignorar todo lo que pasa y concentrarse en nada, para relajarse y poder dormirse mejor.


Funcionó bien, porque después de eso me desperté en el hospital, con la pierna enyesada, el muslo morado, y miraba a mi alrededor un poco confundido mientras me explicaban que me habían extraído varios insectos del tracto auditivo, y que no debería tirarme en el medio del bosque durante la noche así nomás, que me iban a ayudar, etc.

No entendí bien por qué me decían eso, capaz me hablaban de una peli, o me dijeron "vos qué" y yo entendí "bosque", en fin.

No sé qué habrán hecho con las sábanas, espero que las hayan lavado porque si voy a dormir de nuevo ahí me va a picar un poquito la piel.

miércoles, 7 de abril de 2021

Programas autorreplicantes (guía)

 Esta es una guía para escribir un programa que, al ejecutarlo, imprime su propio código. (No hablo de que sale por una impresora en una hoja, imprime en pantalla...)

¿Es posible hacer esto? Sí. Por algo te hice esta guía. Empecemos.

Introducción

Este tipo de programas (llamados quine, o ouroboros en inglés) se puede hacer de muchas formas. Hay gente muy loca que inventa todo tipo de formatos para llevarlos a cabo, variando entre lenguajes, por supuesto.
En Python se puede ver un ejemplo muy, muy corto de un programa que se autorreplica al ejecutarse:

s='s=%r;print(s%%s)';print(s%s)

Ese programa de una sola línea es código perfectamente válido en Python, y al ejecutarlo imprime en pantalla exactamente los mismos caracteres que conforman su código fuente.
Puede ser un poco raro de entender, pero su funcionamiento es en realidad sencillo (valiéndose de algunas curiosidades sintácticas) y sigue los mismos principios que voy a comentar en la guía.

No voy a explicar ese programa, sin embargo.

Idea principal

Todo quine típicamente debería tener estos componentes, de alguna manera:
  • Su código
  • Una representación de su código como texto
  • Una instrucción que imprima esa representación
En el caso anterior en Python, la variable s es una cadena (string) que contiene el código fuente del programa, no de forma exacta, sino de una forma que al printear (con ciertas modificaciones) producirá el código fuente.
Veamos cómo replicar esto en un programa en C.

Pasos a seguir

Voy a dar una serie de pasos para recrear esto en el lenguaje C. Es relativamente sencillo y mecánico si consideramos algunas cosas.

  1. Escribir un programa que haga algo. Nos vamos a dar la libertad de hacer uno que no haga nada, excepto printearse a sí mismo, en esta ocasión.
  2. Crear una variable que contenga TODO el código fuente, reemplazando las nuevas líneas, tabulaciones, comillas dobles por %c, y a sí misma por %s. Manejaremos esto posteriormente.
  3. Agregar una línea de printf() inmediatamente antes del fin del programa. Esta será la encargada de printear el código fuente. Hay que agregarla en la cadena también.
  4. Acomodar los argumentos de printf() para que reemplace cada %c por el carácter necesario, y %s por la cadena que definimos.
    Escribiremos su representación en ASCII para cada %c, como número decimal, para mayor facilidad. Estos son carácteres que nos complican especialmente la vida en la generación de quines, ya que se representan como secuencias de escape en las cadenas (\n, \t, \" respectivamente. Mucho lío manejar esto, porque la barra \ también necesita ser "escapada" en la representación. Mejor ASCII):
    1. nueva línea = 10
    2. tabulación = 9
    3. comillas dobles = 34
  5. Escribir los argumentos del printf() en la cadena de texto, ejecutar el programa, y gozar.
Ahora vamos a ver un ejemplo práctico de esto.

Manos a la obra

Empecemos escribiendo una plantilla básica de un programa en C:

#include <stdio.h>
    int main() {
        return 0;
    }
Uno podría hacer que este programa haga algo, pero decidimos dejarlo así para esta guía. Si se ejecuta eso, solamente retorna 0 y termina su ejecución.

Vayamos al paso 2 y agreguemos una variable para contener la cadena. Dejémosla vacía por ahora.


        #include <stdio.h>
            int main() {
                char cadena[]="";
                return 0;
            }
    

Agreguemos la línea del printf() a continuación:


        #include <stdio.h>
            int main() {
                char cadena[]="";
                printf(/* para completar */);
                return 0;
            }
    

Y pasemos a ensuciarnos las manos. Vamos a completar la cadena con todo el código fuente. Vayamos de a poco.
Vamos a ver cómo debería lucir esa cadena solita:


        "#include <stdio.h>%cint main() {%c%cchar cadena[]=%c%s%c;%c%cprintf(/* para completar */);%c%creturn 0;%c}"
    

Pero, ¿quejesto?
No entrar en pánico.
Es el programa, puesto en una línea sola, y cambiando lo que dije que había que cambiar:
  • Saltos de línea por %c
  • Tabulaciones por %c
  • Comillas dobles por %c
  • La cadena en sí por %s
No te mentí. Yo te había avisado de esto. 👀

Entonces, pongamos eso en la variable que creamos.


            #include <stdio.h>
                int main() {
                    char cadena[]="#include <stdio.h&t;%cint main() {%c%cchar cadena[]=%c%s%c;%c%cprintf(/* para completar */);%c%creturn 0;%c}";
                    printf(/* para completar */);
                    return 0;
                }
        

Completemos el printf() ahora.
Es fácil: primero, va la cadena. Después, el valor de cada elemento a reemplazar en el formato de la cadena (son los %c y el %s).

Como vemos que el primer %c corresponde a un salto de línea, el primer número será un 10.
El segundo es otro salto de línea, otro 10.
El tercero es un tab, entonces ponemos 9. Etc.

Esa línea debería quedar así:


            printf(cadena,10,10,9,34,cadena,34,10,9,10,9,10);
        

Vemos que para el lugar de %s pusimos simplemente el nombre de la cadena, y para las comillas, 34.

Entonces lo ponemos en el código:

            #include <stdio.h>
                int main() {
                    char cadena[]="#include <stdio.h>%cint main() {%c%cchar cadena[]=%c%s%c;%c%cprintf(/* para completar */);%c%creturn 0;%c}";
                    printf(cadena,10,10,9,34,cadena,34,10,9,10,9,10);
                    return 0;
                }
        
Y no olvidemos de cambiar lo que dice /* para completar */ en la cadena también:

            #include <stdio.h>
                int main() {
                    char cadena[]="#include <stdio.h>%cint main() {%c%cchar cadena[]=%c%s%c;%c%cprintf(cadena,10,10,9,34,cadena,34,10,9,10,9,10);%c%creturn 0;%c}";
                    printf(cadena,10,10,9,34,cadena,34,10,9,10,9,10);
                    return 0;
                }
        

Y como dice el último paso, queda compilar, ejecutar el programa, y gozar. Porque ya terminamos.

Se puede compilar (usando quizás gcc programa.c), y ejecutar, para ver que efectivamente se imprime en pantalla exactamente el código del programa.

Incluso se puede ejecutar esta serie de comandos (en alguna plataforma basada en Unix) para verificar que funciona. Con un fuente hola.c:
gcc hola.c -o hola.out touch nuevo.c ./hola.out > nuevo.c gcc nuevo.c -o nuevo.out ./nuevo.out
Y debería printear nuevamente lo mismo.

Quiero más

Te dejo algunos links.

Chau

Nos vemos.

jueves, 22 de octubre de 2020

Parque Chas

Hay gente que tiene ideas demasiado locas.

Demasiado buenas como para ser reales.

Pero algunas se llevan a cabo. 




lunes, 19 de octubre de 2020

Pérdida de agua

Un día, en el que no había pasado nada interesante... 

"La vecina de abajo llamó ayer..."

 "Uh, ¿qué quiere ahora?"

"No, dice que... Que le cae agua del techo."

"Jodeme... ¿Otra vez? Pero si ya habíamos roto todo hace dos años y se había solucionado..."

"Y, bueno. Qué querés que haga."

Así empezaba un arreglo bastante molesto, aunque aparentemente inofensivo.
Un caño del baño, o, mejor dicho, una unión pobremente confeccionada entre dos caños, finalmente estaba teniendo un efecto negativo sobre el techo de la vecina.

En la mudanza, hace ya tantos años, habían aconsejado dejarlo así porque iba a aguantar 'unos cuantos años más'. Aparentemente, ya habían pasado esos "cuantos años".

"Em... ¿Tenés el número de algún plomero?"

"Sí, tengo un amigo que conoce unos que son de confianza y trabajan bien."

"Bueno, dale, llamalos, que total esto va a haber que arreglarlo algún día."

Los primeros nunca llegaron. El segundo, tampoco. Todos alegaban que "el lunes a tal hora paso", pero todavía no se sabe a qué lunes se refirieron (quizás era un lunes de dentro de 15 años).
Finalmente, al enésimo intento, unos trabajadores de la plomería se dignaron a ir a la casa a ver el problema.

"Mirá, el problema es algo así... Había un caño que s-"

"Dale, empiezo a picar acá el piso"

Y antes de terminar de pensar la respuesta, el piso tenía un martillazo.

Trabajaron. En el transcurso de algunos días, rompieron las baldosas que cubrían el trayecto del caño malo, y lo repararon.

En el lugar donde antes había una ducha, ahora había una pileta de natación. Un pozo ciego lleno de agua con colores dudosos, el inodoro puesto dentro de la bañadera, y entrar a este baño no era muy distinto a caminar por un pantano a zancadas, intentando pisar las zonas que más firmes parecieran.

Las clases virtuales fueron muy divertidas durante este tiempo, al tener una experiencia 5-D de sonido envolvente de mazazos, sierras eléctricas cortando cañería, polvo hasta en las pestañas, y mucha alegría para toda la familia. ¡Gran atracción!

Por suerte, después del fin de semana van a volver, van a poner las baldosas, y ya se va a haber terminado. Una semana sola de molestias, y será solo un mal recuerdo.


Miércoles, 11:30 a.m.

"Listo señor, nosotros volvemos mañana a las 8:30 a.m., por hoy terminamos."

No voy a decir que fue rápido, pero por lo menos terminó. Tardaron un poco más de lo esperado, pero al menos ya se puede usar de nuevo el baño. La ducha la habilitaron recién ayer (solo se podía entrar esquivando las aberturas en el piso que lo conducirían a uno al más allá en caso de pisarlas), y estar bajo el agua era equivalente a realizar una infusión de mugre.

Qué bueno. Al menos el piso está terminado, y el inodoro en su lugar.
En su lugar. Aproximadamente. Un poquito desplazado hacia el costado.
Upa. Bastante.

Ah. Buenísimo. Gracias. No entra el papel higiénico porque la mochila del inodoro está demasiado cerca del soporte. Qué copado. Por suerte no acaban de terminar de hacer todo el piso nuevo.

"Che. No entra el papel."

"Jaja, ¿te imaginás?"

"No, es que, no entra. Pusieron el inodoro muy cerca."

"..."

"..."

Por suerte nadie había tenido que operar a su perro en estos días, y tampoco se le había infectado un punto de la costura de la herida por culpa de la mugre infinita. Eso es tan falso como decir que el papel entraba sin problemas.

Jueves, 12:30 p.m.

"Buen día, disculpe la demora, tuvimos un desperfecto con el auto. Ahora terminamos de poner la pastina que falta y ya -"

"Tomá."

"Disculpe, ¿qué hago con este rollo?"

"Ponelo en el soporte."

...

"Uhh, pero bueno, no se haga problema, se puede mover el soporte o si no, vio, ponga otro que apunte para el otro lado, usted me dice después"

"¿Vos viste donde pusiste el inodoro? Está a medio metro de la pared y antes estaba casi pegado. ¿Trajeron la regla o miden con el ojo?"

"Bueno, no se preocupe, hoy lo movemos y va a ver que le queda perfecto. No se haga problema. Eso sí, me va a tener que comprar más baldosas porque las que teníamos se nos rompieron todas"

"¿Cómo que todas? Tenían de sobra como para poner en toda la casa, Hernán."

"Y, pero bueno, vio, como son de cerámica se rompen fácil, vio, cortamos ahí porque sobraba medio centímetro más o menos y vio que se rajan de nada. Y si no, yo conozco un proveedor que me hace buen precio y tiene materiales de buena calidad. Va a poder cambiar todo el piso por porcelanato que va a ver que le va a gustar. Yo le consigo, hoy mismo hablo con mi socio."

"Acaban de terminar el piso."

"Sí, pero vio, yo le digo por el costo de estas baldosas que tiene ahora, si vamos a romper para mover el inodoro le conviene hacerlo todo de nuevo con otro modelo que yo le traigo"

"Bueno, dale. Porque la verdad que este piso como lo hicieron quedó muy desprolijo. Las juntas parecen unidas con, qué se yo, con nesquik."

"Hoy le hablo a mi socio y después le aviso a usted."

Así se retiró Hernán. Se subió a su auto, y se marchó a los terrenos abandonados de Glew.

[en el celular] "Hola, ¿me escuchás, Sergio? Andate ahora si podés para la casa esa, la de la avenida Yrigoyen, que necesito unos porcelanatos para un baño. Síí, jajaja, no sabés, le pusimos el inodoro en cualquier lado, jajaja, ahora quieren hacer el piso todo de nuevo. Hoy nos vamos al casino, Sergito"

El encuentro con Sergio fue muy rápido. Sergio trajo las herramientas, y Hernán la camioneta. El dueño de la casa había fallecido hace unos meses, y como nadie había visto nunca familiares suyos, Hernán y sus amigos aprovecharon y desmantelaron su casa por completo. Materiales gratis.

Viernes, feriado.

Sábado.

Domingo.

Lunes, feriado.

Martes, 10 a.m.

"Estos tipos no van a venir más... ¿Te habían dicho que el viernes feriado venían, no? ¿Cómo fue que te dijo?"

"Me dijo: 'Perdoname, Damián, pero mañana no vamos a poder ir. Estoy muy complicado.' Así nomás me pone, el jueves a la noche."

"Qué tipos... ¿Y hoy dijeron que venían a las 8, no?"

"Sí, qué sé yo qué van a hacer. Todo el piso a medio hacer y el inodoro en cualquier lado. Ya estoy re podrido de bañarme con vasitos."

riiing

"Uh, dios mío, seguro es el correo o alguien equivocado, ni en pedo son estos tipos"

Ah, pero eran. Se habían quedado secos después de ese fin de semana XXL loco. ¿Podés creer que les pagaron por adelantado? Hay que ser...

"Hola señor, mire acá le traigo los porcelanatos que me pagó, fíjese la buena calidad mire que buen brillo que tienen"

[para sus adentros] Hay uno con el borde roto. Es imposible comprar uno así o que se le haya roto en el camino. Esto parece sacado de algún lugar. Bueno, pero no se van más sino.
[para afuera] "Sí, sí, están buenos. ¿Cuándo terminarían con el piso?"

"Y, yo calculo, mire, estimo más o menos dos días más y ya estamos."

[para sus adentros] Por favor que se vayan de una vez.

Miércoles, 11 p.m.

"NO puede SER que no puedan poner una baldosa derecha!!! Es INCREÍBLE!!! DIOS. ¿Se fueron sin avisarte, encima?"

"Sí... ya te lo dije mil veces. Yo estaba en mi habitación en una reunión y se fueron así nomás. Ya lo reputeé por WhatsApp pero no lee. Encima soy tan boludo que le pagué otra vez por adelantado."

"AH bueno. Vos no das más..."

Jueves, 5:30 a.m.

riiing

[con sobresalto] "¡Ehh! Qué carajo fue eso." [se mueve en la cama buscando la tecla de la luz]

[caminando hacia el portero eléctrico]

riiing

"Ya VOY, carajo! Cinco y media de la mañana un jueves, la rreputa madre."

[atiende]

"¿Hólá?"

"Hola señor, mire soy yo Hernán, sabe que veníamos temprano por acá para hacer otro trabajo pero chocamos el auto en su puerta."

"¿¡Qué!?"

"Mire, yo no lo quiero asustar, pero la puerta está prácticamente abierta."

"¿Hernán, ¿¡vos me estás jodiendo!??"

Efectivamente, no. Ahí estaba el auto de Hernancito. Incrustado en la puerta de la calle.

"Pero mire, yo conozco un carpintero de confianza que le va a arreglar esto muy bien, va a ver."

Digamos que a causa del sueño, y del sobresalto, el carpintero de confianza ya estaba contratado después de esto.

"Bueno, mire, ya que estoy acá, ¿no quiere que pase y le veo lo del baño?"

"Hernán, por favor, por el amor de IESVS INRI, terminá esta obra de una vez."

"Sí, sí, usted quédese tranquilo que va a ver que le va a quedar muy bien."

Jueves, 1:30 p.m.

El baño era tierra de nadie. El piso que habían terminado no existía más, y la unión de este piso con el de mármol negro, parecía arrancada con los dientes.

El mueble de madera estaba completamente rayado, y una de sus uniones con la pared destrozada después de que Hernán, con sus 120 kilos de alegría, se sentara ahí a comer un sanguchito de jamón crudo con 7-Up.

La puerta de vidrio también estaba rota, porque habían tenido que sacarla para... Quién sabe para qué.

En la cena, todos estuvieron completamente mudos. Nada podía salir bien nunca más.
El perro ya se había mejorado, pero la suciedad de la casa tendía a infinito, y por cada arreglo que se hacía, se rompían dos cosas nuevas.

Viernes, 5 p.m. (pero tres meses después)

"Sí, hola, buenos días, quería reservar una habitación para cuatro por una semana, ¿es posible? Ah, que no aceptan tarjetas de crédito. No, no, yo buscaba alguno que aceptara el plan 'pague cuotas hasta que se muera'. Bueno, gracias."

Después de arreglar los pisos, la puerta de la entrada, la puerta de vidrio, la columna, haber pintado las paredes, movido el inodoro, los caños, la mesa de la entrada que un día la serrucharon sin querer, las ventanas que se rompieron el día que se les cayó la maza por accidente, el brazo de Hernán que un día se fracturó porque se le cayó un cacho de mampostería del techo, el techo que se le cayó a Hernán en el brazo, la baldosa del piso que se rompió por el cacho de techo que le cayó, el dedo de Damián que se rompió después de pegarle una piña a una viga de hierro en un ataque de cólera, el celular de Damián que se le cayó del bolsillo cuando le pegó a la mesa, la vereda porque un día se tiró uno de los plomeros por la ventana "para bajar más rápido" cayendo arriba de un auto, el auto del hombre que lo había estacionado ese día en la vereda, el auto de al lado porque ese auto tenía un desperfecto en el tanque y explotó, la fachada de la casa porque la explosión le derritió la pintura, nuevamente las ventanas porque explotaron todas (pero tapadas con bolsas de basura nada más), el macetero del árbol porque se abrió un pozo en la calle por un corrimiento de tierra, la otra mano de Damián porque le pegó una piña más fuerte que la primera a Hernán un día que se lo cruzó por la calle, y el corte de pelo de su hijo, Damián pudo pagar su fianza y recuperar la libertad.

Vendió su casa por el terreno y ahora hay un edificio de 14 pisos ahí. Vive con su familia felizmente en la casa de Glew que le alquila Hernán.

lunes, 17 de agosto de 2020

The Full Year Project finalizado

 Ya pasó un año.

https://docs.google.com/document/d/1PcFSmLDOR_qh4BzK2zzpkDd7T6bLphifVGj7J4EOxRY/edit?usp=drivesdk

viernes, 31 de julio de 2020

Acronia

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Se enciende el televisor.

"...los casos aumentaron en un 29,2% comparados con los de la semana pasada. En las zonas que rondan los años '90 se observó el mayor impacto negativo en la educación, comparado con otros anuarrios. Casi el 90% de los colegios tanto públicos como privados de esas áreas aún no se pusieron en contacto con sus alumnos, siendo los hogares que están en los comienzos de la década o a mediados de los '80 los más afectados por esta situación en el aspecto educativo. Por otro lado, en la Capital, se estima que el 95% de los colegios que están en un anuarrio posterior al 2015 están realizando todas sus actividades de forma virtual, y realizaron evaluaciones correspondientes al fin del primer semestre en hora abstracta. El avance temporal de los suburbios comparado con el de la Capital se ralentizó en un 27,1%, habiendo acumulado ya casi 2 meses adicionales en promedio de cada anuarrio. Siguen en alza las protestas por..."

Se apaga.
El hijo y su madre almorzaban una vez más, a la misma hora local que todos los días.

- Almorzar con las noticias de fondo es un poco aburrido, ¿no te parece? No sé, como que pasan siempre lo mismo, ya está. Poné el programa donde sacan el lingote, a ver si está ahora.
- No, creo que hoy estamos 8 horas adelantados, como lo filman afuera viste... Va a empezar a las... A ver, dejame pensar, si empieza siempre a las 8 de la noche, entonces.. ¡ah! Sí, capaz arranca ahora a las 12 del mediodía.
- Sí, claro, decía porque ayer había empezado más tarde, entonces hoy tocaba ese desfasaje. Fijate en el celu si no, ahí lo tenés más fácil.
- Sí, sí, tenés razón. A veces me cuesta un poco llevar la cuenta todavía.
- Bueno, siendo de cuando el tiempo era lineal, la verdad que debe ser confuso, jajaja
- ¿Me dijiste vieja?
- ¡Nooo...! Igualmente ¿qué es la vejez ahora? Quedó desactualizada esa palabra.
- Y 'desactualizado' también está desactualizado.
- La verdad.

Ya hacía catorce años que se había establecido la independencia horaria absoluta, el 7 de septiembre del 2025, a las 00:00, en la que sería la hora de Greenwich. Éste había sido un plan llevado a cabo en conjunto por las Naciones Unidas que permitía a cualquier sector llevar cuenta de su propio huso horario. No solo países, sino regiones de países, ciudades, barrios, casas, personas, o cualquier entidad que tenga una matrícula en el Registro Mundial Horario, el RMH. Cualquier persona en el mundo tenía permitido enviar una petición para ser admitida a este organismo, y si cumplía con ciertas reglas (como no tener conflictos con otras zonas horarias, entre otras), sería aceptada la nueva región y cargada al Sistema Mundial de Registros Horarios que era el encargado de llevar la cuenta de todas las horas.

Esto se había propuesto después de la primera pandemia del año 2020, tras la cual se reportaron cuantiosos casos de acronia. Un síndrome que fue en algún momento un problema de muchísima gravedad, y tuvo a la continuidad de la humanidad en vilo.

Muchas personas dejaron de percibir el paso del tiempo. Quien padeciera esta condición podría mirar la hora en un reloj una vez, y luego mirarla nuevamente y ver que habían pasado 3 horas, para entonces mirar de nuevo y ver que estaba en la semana pasada. Algunos casos extremos incluso llegaron a retroceder por meses, o más.
Se creyó en primera instancia que esto era un efecto psicológico causado por el aislamiento extremo que muchos países instauraron como medida para paliar el virus, hasta que sucedió el famoso caso de Ana Izquierdo.
La mujer comenzó a sufrir de acronia cerca de su cumpleaños, con una intensidad relativamente fuerte para lo que se conocía. Ella empezó a atrasar lo que parecía una semana cada vez que llegaba al viernes, el día después de su cumpleaños. Vivía sola, y no tenía familia, así que fue solo cuando los vecinos reportaron quejas por olores de putrefacción muy fuertes que las autoridades la retiraron de su casa; un cuerpo que según los exámenes post-mortem tendría una edad de aproximadamente 130 años. La mujer, de acuerdo a su fecha de nacimiento y de defunción, debería haber tenido 73 años. Se concluyó que en realidad estaba avanzando un año entero (menos siete días), y que en verdad estaba teniendo un efecto que excedía a solo estar en su mente.

Después de este suceso, que por haber tenido lugar en el edificio en el que vivía un renombrado periodista tuvo una gran repercusión en los medios, muchas personas manifestaron haber sufrido síntomas similares.
Algunos se perdían clases virtuales, pero lo confundían con deslices (en este mismo año sucedió el boom de esta modalidad virtual, por lo que muchos simplemente lo descartaban como algo accidental), otros tenían sobredosis por tomar un medicamento muchas veces al día pero porque las alarmas sonaban demasiadas veces, otros olvidaban los cumpleaños de sus seres queridos al ver que habían sido hace diez días... En fin, la variedad de síntomas era de lo más amplio. Existían quienes movían su percepción hacia adelante, y quienes lo hacían hacia atrás.
Muy pocos manifestaban síntomas de los dos tipos, permaneciendo en la misma hora del día por lo que en realidad deberían haber sido meses. Generalmente, estos casos terminaban muy mal muy rápidamente, y desgastaban por completo hasta la muerte a quienes lo padecían.

Esta se conoció como la segunda pandemia del año 2020, y muy distinto a la primera, esta vez sí se trataba de una enfermedad o situación que la humanidad jamás había enfrentado, ni siquiera algo remotamente similar.

Dicho sea de paso, nunca se llegó a catalogar la acronia como 'enfermedad', 'síndrome', 'condición', o ningún termino médico. Algunos lo consideran una incumbencia de la física o matemática más que de la medicina.

Por fortuna, por azar, por elección divina, o porque sí, prácticamente ningún líder mundial padeció síntomas relacionados a esa condición. Casi todas las personas están de acuerdo que eso fue lo más parecido a un milagro que la humanidad pudo percibir, ya que gracias a eso fue posible la creación del RMH.
Se cree que los líderes mundiales no se vieron afectados por la acronia al no haber cumplido con el aislamiento extremo, dado su papel de figura pública que los impidió hacerlo.

Lo que se decía a mediados de ese año 2020, "nuestra vida cambió para siempre", era un grano de sal al lado del coloso agujero negro que sería la verdadera 'nueva normalidad' después de la acronia.

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2 de septiembre de 2025, cinco días antes de la instauración del RMH
Interpretación al español del comunicado de la ONU, emitido en simultáneo durante todo el día en todos los países.

"Hola a todo el mundo.
Queremos informarles que a partir de la semana que viene, concretamente el día domingo 7 de septiembre, a las 00:00 del huso horario oficial 0, estará habilitado para toda la población mundial el Sistema del Registro Mundial Horario en el cual cada persona que esté sujeta a las normas podrá solicitar la inscripción de su tiempo al mismo.
Esto es un acontecimiento histórico, posiblemente el más importante en la historia de la humanidad.
Esperamos que sea posible tener nuevamente vuelos, viajes, planificación, y organización.
La raza humana se vio extremadamente afectada, profundamente debilitada desde la aparición de los desplazamientos temporales, pero esto ya lo sabemos. Es mi orgullo anunciar que a partir del domingo esto habrá quedado atrás.
Si bien es imposible, o muy altamente improbable hallar una manera de revertir los desplazamientos, gracias a los impresionantes avances en el Internet Global al brindar ahora a todas las personas del planeta acceso a la red, será posible establecer coordinaciones nuevamente sin necesidad de tener una referencia horaria estática.
Dejaremos como legado una cuenta interna del RMH, que será llamada 'tiempo abstracto', y que equivale a la cuenta lineal que utilizábamos del tiempo antes de todo este desastre. Será contabilizada solo a modo de registro histórico y no debería ser utilizada.
Todos los dispositivos electrónicos estarán automáticamente sincronizados con su tiempo de preferencia, y realizarán todos los cálculos necesarios para comunicarse con otros y coordinar todo tipo de tareas. Agradecemos profundamente a las personas que cooperaron en salvar a la humanidad.
Es una conmoción, y realmente esperamos que volvamos a brillar. Muchas gracias."

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Todo parecía ideal. La felicidad promedio de cada persona aumentó en un 224%, y todo el mundo estaba seguro de que esto era para bien. Si bien había algunas otras pandemias, nada tenía tanto interés en ser solucionado como este tema de los tiempos.

Y fue para bien. Con algunas salvedades.

Todavía no se conocían los efectos secundarios de la acronia. Hoy resulta natural, y hablamos de anuarrios como si fuera lo más normal del mundo, pero esto no siempre fue así.
Algunas zonas, más comúnmente los barrios o pueblos más pobres parecían no tener casos de acronia, pero luego de la inscripción al RMH se detectó que efectivamente sí lo tenían, pero en una forma masiva y manifestado de una manera que no era conocida hasta ese momento.
Los relojes en el sistema parecían modificarse de forma autónoma, moviendo ahora no solo algunas horas o días, sino años completamente. Era como si existiera algún tipo de fuerza que estuviera moviendo el tiempo lineal o prefijado al tiempo que en realidad era.
Este proceso llevó algunos meses (contando en el tiempo abstracto), y fue lo que originó la subdivisión del territorio, ya no por fronteras geográficas, o políticas, sino ahora temporales.

Las zonas más pobres parecían retroceder muchos años, y las de mayor calidad de vida permanecían en el año actual, o atrasaban algunos meses. Particularmente, en la Capital se observaba un promedio de año igual a 2018, siendo que ya el año corriente debería haber sido el 2026. Algunos barrios retrocedieron hasta el 2010, el más bajo llegaba hasta el 2002, y el más alto, a fines del 2024.
Curiosamente, o quizás, por causalidad, el año de cada división horaria se correspondía con la calidad de sus avances. Asimismo, las zonas que menos avanzaban, más lento avanzaban en el tiempo.

Nadie en el mundo tenía un huso horario que se correspondiera con la hora abstracta que debería ser. Absolutamente todos estaban por detrás.
Algunas tribus que fueron registradas por exploradores estaban en años que correspondían a antes de Cristo.

Para algún lector que haya vivido estos tiempos, lo que hoy en día se denomina 'zonas en pasado', por esas épocas se llamaría 'zonas más pobres', o 'áreas más carenciadas'. La relación entre tiempo y estatus era uno a uno.

Pero la gente resurgió. La producción volvió a funcionar, y la humanidad a recuperarse.

El año promedio en todos los tiempos registrados en el RMH era, curiosamente, mediados del 2020.